jueves, 4 de abril de 2013

Binomio fantástico:

Esta actividad realizada en clase, consistía en hacer un cento a partir de un animal y un objeto, ambos propuestos por las compañeras que teniamos a derecha e izquierda y que previamente habíamos escrito en un papel al azar.




EL LÁPIZ DEL LEÓN
Érase una vez un pequeño león que vivía en una gran selva con su familia. El papá león, la mamá leona y su hermana mayor llamada Leila.
La selva era muy grande, tenía altos árboles amplías llanuras y largos ríos. Además de su familia, nuestro protagonista vivía rodeado de otros muchos animales, como la cebra, la jirafa, el tigre, el elefante, el mono…y muchos más. Un día, fue a dar un paseo con su gran e inseparable amigo el mono; juntos paseaban y jugaban por todos los maravillosos paisajes del lugar. Jugaban al escondite y corrían. Una de las veces que le tocaba esconderse al mono y buscar al león; nuestro protagonista, buscando por los arbustos, encontró un lápiz; sorprendido llamó a su amigo el mono ¡corre, corre, mono mira lo que encontré! El león quería cogerlo y con sus grandes zarpas no podía entonces le pidió ayuda al mono. Juntos descubrieron la utilidad que tenía el lápiz; primero le pidieron ayuda a su amigo el elefante sabio y luego a la jirafa ingeniosa, los cuales le sirvieron de ayuda para encontrar su uso.
Desde ese momento, la pareja se convirtió en un trío y juntos iban por la selva, escribiendo con su lápiz por árboles y hojas. Así los demás animalitos de la selva también quisieron ser sus amigos y jugar con este fantástico instrumento, el lápiz y sus dos respectivos dueños; el mono y el león. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

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